Cómo comprimir una foto a 100 KB (sin ir a ciegas)
Las solicitudes de admisión universitaria, los portales de visados, los formularios de empleo y los trámites de la Administración hacen todos lo mismo: exigen una foto por debajo de un tamaño fijo —100 KB, 200 KB, a veces 1 MB— y rechazan cualquier cosa más grande sin explicar cómo llegar hasta ahí.
La mayoría de los compresores te dan un deslizador de calidad y te desean suerte. Ese es el control equivocado para esta tarea, y merece la pena ver por qué.
El deslizador no hace lo que pide el formulario
Tú necesitas un tamaño de archivo. El deslizador fija un número de calidad. La relación entre ambos depende por completo del contenido de la foto —un fondo de estudio liso y un paisaje lleno de detalle, con el mismo ajuste, pueden diferir varias veces—, así que no hay ningún valor que puedas aprender y reutilizar.
Peor aún: la curva da saltos. Esta es una foto real recodificada en cada escalón:
No hay ninguna posición del deslizador que caiga cerca de 100 KB. O falla la subida, o entregas un tercio de tu calidad a cambio de nada, y solo te enteras después de exportar, mirar el tamaño del archivo y volver a intentarlo.
Pide el tamaño directamente
La solución es invertir los controles: dices el tamaño que necesitas y dejas que el codificador busque la calidad más alta que quepa por debajo. Esa búsqueda le cuesta a un ordenador una fracción de segundo y a una persona varias rondas de prueba y error.
Dale un objetivo en vez de una suposición. Abrir Comprimir a un tamaño
Suelta la foto, escribe 100 y obtienes la mejor versión que cabe dentro. Hecho en el navegador, sin subir nada.
Si el objetivo es muy pequeño, redimensiona primero
A partir de cierto punto, la compresión por sí sola empieza a emborronar la imagen: cielos a bloques, bordes blandos, una cara que parece fotografiada a través de un cristal esmerilado. Es el codificador tirando detalle porque no le queda ningún otro sitio donde ahorrar espacio.
Reducir las dimensiones primero es mucho más eficaz, porque el tamaño del archivo sigue al número de píxeles.
Una foto de teléfono de 12 megapíxeles mide unos 4000 píxeles de ancho. Ningún formulario la muestra ni de lejos a ese tamaño. Bajarla a 1000-1500 píxeles suele dejarte por debajo del límite antes de que la compresión tenga que hacer nada drástico.
Baja primero las dimensiones. Abrir Redimensionar imagen
Reglas prácticas que aguantan
- Lee bien el formulario. «Menos de 100 KB» y «menos de 100 KB, mínimo 600 × 600» son problemas distintos, y el segundo descarta llegar ahí encogiendo la foto.
- Trabaja desde el original, no desde una copia ya comprimida. Cada guardado en JPEG descarta detalle para siempre, y las pérdidas se acumulan.
- Usa JPG para fotografías. PNG no tiene pérdidas y saldrá varias veces más grande con la misma imagen.
- Recorta antes de comprimir. Quitar fondo que no necesitas reduce el tamaño gratis, sin ningún coste de calidad.
- Conserva el original. El archivo comprimido es para el formulario, no es tu copia de archivo.
Sobre las fotos de pasaporte y de documentos
Estas suelen traer una resolución mínima y una relación de aspecto exacta además del tope de tamaño, así que el orden importa: recorta primero a la proporción exigida, redimensiona al mínimo que permitan y comprime después al objetivo. Al revés estarías comprimiendo detalle que vas a tirar justo después.
Ajusta primero la relación de aspecto. Abrir Relación de aspecto